
"Compartment C, Car 293" (1938), Edward Hopper
No importa dónde nacimos ni dónde estamos ahora. A todos nos une un deseo: recorrer el mundo.
¿Quién no ha sentido alguna vez ganas de irse? Para ser francos, las ganas de partir son intrínsecas al hecho de estar vivos. De algún modo, la sociedad nómada que fuimos hasta la Edad de Bronce continúa latiendo en nosotros.
Entonces, usamos la literatura para transportarnos a nuevos universos o directamente cogemos un avión y descendemos en alguna realidad que nos es, hasta el momento, desconocida.
Libros y lugares sintetiza estos dos medios hacia la felicidad, que a la vez son nuestras pasiones: la lectura y el viaje.
En este sentido, nuestra propuesta no es original: ya en el siglo V a.C. Heródoto unió el relato y pasión geográfica en Historia. Esta tradición continuó en la Antigüedad y nunca se detuvo: el libro de viajes se expandió durante las exploraciones europeas del Nuevo Mundo y, según los críticos, tuvo su edad de oro entre la segunda mitad del siglo XIX y el periodo de entreguerras. La historia siguió rodando y hacia finales de los setenta, el género literatura de viajes se consolidó en un fenómeno del mercado editorial, con El gran bazar del ferrocarril, de Paul Theroux, y En la Patagonia, de Bruce Chatwin.
Así podríamos continuar hasta la biblia Lonely Planet, los suplementos turísticos y los numerosos blogs en los que cualquier internauta hoy puede enseñarle al mundo sus impresiones viajeras.
Nosotros somos parte de esa historia, y desde aquí queremos explorar cómo cambian en los viajes y en sus historias, en los relatos y en los libros, los mapas de nuestras realidades.




