¿Sabes cuál es el origen del ‘Día del Libro’? Quien tuvo esa buena idea fue Vicent Clavel Andrés, un escritor valenciano que por ese entonces vivía en Barcelona.
Le propuso a la Cámara Oficial del libro de Barcelona que debería instaurarse un día especialmente dedicado a los libros. Por supuesto dicha Cámara estuvo de acuerdo y consultaron al rey Alfonso XIII y al presidente Miguel Primo de Rivera. Ambos dieron su beneplácito y el 7 de octubre de 1926 se celebró en Barcelona la primera Feria del libro Español. La feria tuvo lugar en esta fecha como parte de la conmemoración del día en que nació el ilustre Miguel de Cervantes.
Pero en 1930 se decidió trasladar la fecha de la Feria del Libro de Barcelona al 23 de abril. Primero por el clima, en primavera la temperatura es mucho más agradable y segundo porque un 23 de abril murieron dos grandes de las letras universales: William Shakespeare y Miguel de Cervantes.
Además, el 23 de abril es una fecha especial para Barcelona y Cataluña toda. No sólo se celebra La Feria del Libro sino también la Diada de Sant Jordi, patrón de la comunidad. La tradición era que durante este día se regalaba una rosa a todas las mujeres y luego se adoptó la costumbre de regalar un libro a los hombres. Afortunadamente, esta romántica tradición se mantienen hasta nuestros días
Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor
Pero no fue hasta la 28ª reunión de la UNESCO, que tuvo lugar en París en 1995, que fue oficialmente declarado el 23 de abril como “Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor”. Se acordó esa fecha como homenaje a Miguel de Cervantes, William Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega, cuyos decesos se produjeron un 23 de abril.
Capital Mundial del Libro
Este año la ciudad de Bangkok ha sido designada “Capital Mundial del Libro 2013″. Dicho nombramiento es una manera de resaltar su “programa orientado a desarrollar la lectura entre los jóvenes y los sectores desfavorecidos de la población”. Un muy buen ejemplo a seguir
Agradecemos el afiche que tomamos prestado de El Fogonazo
Es más, muchos de mis viajes tienen una relación directa con el mundo del libro, ya sea porque interfiere en el destino o provoca el viaje en sí mismo.


















