En la Universidad de la elegante ciudad de Ginebra, Suiza, se inauguró, con la interpretación de Adiós Nonino de Astor Piazzola, la exposición “El Atlas de Borges”, que, a través de 130 fotografías de María Kodama y textos del gran escritor argentino pertenecientes a su obra Atlas, registra los viajes que ambos hicieron por el mundo.
Quizá uno de los mayores aciertos de la muestra es que en las imágenes aparece un Borges diferente al que los estudiosos encuentran en sus libros. Lejos de su postura taciturna, estas fotografías reflejan al autor de Ficciones con una expresión divertida y feliz, que transmite cómo disfrutaba de los viajes. El propio Borges llamaba a estas imágenes “momentos de una larga aventura que prosigue“.
15 de las imágenes corresponden a instantes de Ginebra, ciudad donde murió y está sepultado en el cementerio de Plainpalais, destinado a reyes y notables de la cultura y el pensamiento en Suiza y donde, entre otros, descansan los restos de Calvino, el gran reformador. Seguramente, debe ser un placer recorrer la deslumbrante y laberíntica Ginebra, urbe cosmopolita, sede de la ONU, de multinacionales y de la banca financiera internacional, para encontrar en sus austeras callecitas los ecos del escritor.
Algunos de los sitios de Ginebra vinculados con Borges son: el Café del Hotel de Ville, visitado muchas veces por él; la casa de la Grand Rue, donde vivió entre 1899 y 1986; la Librería Jullien, la cual visitaba en cada viaje y en la que paradójicamente no se consigue su obra; el popular barrio de Charmilles, donde Borges tiene una calle con su nombre, y el cementerio de Plainpalais, cuya tumba 735 muestra en la lápida un grabado circular con siete figuras humanas y un epitafio en inglés antiguo: “And ne forhtedon na” (“Y que no temieran”), tomado de un poema épico del siglo X.
La exposición “El Atlas de Borges” comenzó hace poco menos de un año en Madrid, donde la vieron 100 mil personas, y desde entonces visitó Zaragoza, Praga y París, para luego arribar en Ginebra, donde permanecerá hasta el 12 de febrero. Luego, iniciará un largo itinerario por Alemania (Berlín, Munich y Frankfurt, para la Feria del Libro, en octubre próximo) y Mónaco.
En Atlas , Borges escribió que “de todas las ciudades del planeta, de las diversas e íntimas patrias que el hombre busca en el decurso de sus viajes”, Ginebra le parecía “la más propicia a la felicidad”. Sin embargo, este genio “incomprensible e irremediablemente porteño”, nunca dejó de admitir su nostalgia por Buenos Aires.






