
Bowles en Marruecos
Hablar de literatura de viajes nos conduce indefectiblemente a Marruecos y a la generación beat o “generación perdida”, a cuyos integrantes iremos desmenuzando paulatinamente.
Pero como las historias siempre tienen un principio, comenzaremos por Paul Bowles, precursor de este movimiento y rey de la movida de los años locos de Tánger.
Nacido en 1910 en Queens, New York, e hijo de un odontólogo de Long Island y una mujer descendiente de alemanes, Bowles vivó, como mucho de los grandes genios de la historia, una infancia precoz y solitaria. Quizá para el psicoanálisis, ésta sería la razón por la que a sus 18 años y estando en la Universidad de Virginia, en un arranque compulsivo lanzó al aire una moneda cuya caída determinaría su suicidio o un inminente viaje a París.
Por suerte, la cara de la moneda lo condujo a zarpar en el barco Rijndam rumbo a Boulogne-sur-Mer, con destino final París, donde se habían publicado en la revista Transition algunos de sus poemas. Rápidamente, con la ayuda de algunas presentaciones, Bowles logró entrar en los círculos más prestigiosos de intelectuales y artistas de la capital francesa. Por ejemplo, en ellos conoció al reconocido compositor Aaron Copland, con quien viajaría por Europa, convenciéndose cada vez más de que no quería regresar a New York, aunque tampoco París lo satisfacía para entonces.

Jane y Paul Bowles, anfitriones en Tánger
En el medio de tal torbellino interior, en 1937 fue a pasar unos días a New York, donde se topó con la joven Jane Sidney Auer, quien a sus 20 años parecía conocer ya los secretos del mundo. Entre otras cosas, ella le contó sobre sus veladas en los bares de lesbianas del Greenwich Village en Manhattan, y éste fue un motivo más para que Bowles, que había tenido más de una aventura con otros hombres, encontrara en Jane a la cómplice perfecta.
El casamiento entre ambos llegó en 1938 y duró 35 años. A finales de las década de los cuarenta, a pesar de su espíritu nómada, los Bowles se instalaron definitivamente en Marruecos. Más precisamente en Tánger, donde se convertirían en los santos patrones de esta zona internacional Leer más…